Las mañanas ya eran muy pesadas. Cada dia me sentaba frente a una pila grande de trabajo, el modelo producía más rápido de lo que yo podía revisar, y como todos ellos alucinan, nada salia sin mi revision. Entre más tareas le daba, más producia y mas me enterraba en revisiones.

Yo no decidí volverme supervisor; se dio por trabajar con la IA sin estrategia, sin metodología. Como cuando usamos un aparato sin leer el instructivo.
La IA no es apta para todo
El dia que llegué al limite, empecé a buscar otras formas para trabajar con agentes de IA y encontré a Kruhse-Lehtonen y Hofmann, investigadores de Harvard Data Science Review. Ellos estudian qué pasa cuando una empresa adopta la IA dentro de su operación, sin rediseñar primero su forma de trabajar.

La idea de fondo es que la IA no es apta para todo. Hay trabajo que ejecutas mejor tú, y trabajo que deberías delegarle.
Este reparto de tareas debe diseñarse muy bien y cuando no lo haces, el reparto se hace mal: la máquina acaba haciendo tu trabajo, y tú el suyo. Y así es como un director termina atrapado en el rol de supervisor.

Ingeniería de procesos
Kruhse-Lehtonen y Hofmann, entregan una metodologia probada para la adopcion confiable de la IA en los negocios.
Hoy uso esa metodologia con criterio propio para construir sobre ella y aplico principios de ingeniería de procesos: empezando por lo importante, a que destino quieres llegar y que rol que te conviene ocupar, y a partir de ahí diseñamos el nuevo proceso y al final montamos la tecnología para que te lleve a ese lugar.

Si crees que lo que hago puede ayudarte, con gusto podemos hablar. Agenda tu diagnóstico.